miércoles, 17 de marzo de 2010

NIVELAR UN SUELO.

Para este trabajo utizaremos pasta niveladora que encontraremos en centros especializado, por su fluidez en cuanto la estendamos con ayuda de una llana esta se autonivela sola.
Antes de plantearnos instalar un suelo nuevo en alguna de las estancias de la casa, conviene tener claro qué hacer para preparar tal obra. Para eso es fundamental conocer el estado de la superficie sobre la cual vamos a instalar el nuevo suelo. Por lo general, esta suele presentar desperfectos e irregularidades que pueden comprometer la correcta instalación de la nueva superficie.
Por eso, es necesario igualar el suelo antiguo mediante la aplicación de una lámina fina y lisa que compense las irregularidades del mismo. Para ello existen morteros que permiten realizar este igualado sobre prácticamente cualquier clase de superficie. Con la aplicación de esta capa, conseguiremos aumentar en gran medida la adherencia, vayamos a colocar parquet, pintura especial para suelos, moqueta o revestimientos cerámicos. En el caso de la pintura, el parquet y la cerámica, necesitaremos una capa más gruesa. Más fina en el caso de que instalemos moqueta
La utilización de estos productos no suele resultar demasiado complicada, ya que al ser líquidos, consiguen corregir por sí solos los problemas de nivel de la anterior superficie. Sin embargo, antes de aplicar este tipo de productos, suele hacerse necesaria, al menos, una ligera “restauración” del suelo antiguo. Así, cubriremos huecos y grietas con cemento o mortero.Para comprobar el buen (o mal) estado de la superficie sobre la que vamos a aplicar el nuevo suelo, bastará con utilizar una rasqueta (si es suelo pintado), un martillo de goma (si el suelo es de baldosas).
Si, por alguna razón, la superficie antigua presenta un número demasiado elevado de grietas, desconchados y fragmentos desprendidos, es mejor jugar sobre seguro y eliminarla completamente, rehaciéndola con posterioridad. Esta opción es, sin duda, trabajosa, pero sus buenos resultados compensan con creces las molestias que nos tomemos.
Antes de comenzar a usar la pasta niveladoras, hemos de cerciorarnos de que la misma está bien batida, para evitar la formación de grumos y burbujas que podrían dejar molestas y antiestéticas marcas en el nivelado final. Podemos realizar esta tarea manualmente, pero es más conveniente y cómo utilizar una varilla mezcladora acoplada al taladro.
Una vez obtenida una pasta de textura conveniente, y empezando por el extremo de la habitación opuesto a la puerta, iremos aplicando la pasta niveladora de forma homogénea ayudándonos con una llana. Si hace demasiado calor en el lugar en el que estamos realizando el trabajo, iremos rociando agua cada cierto tiempo a la pasta. Así evitaremos que una evaporación demasiado acusada provoque fisuras en la nueva superficie. Tras 48 horas, si lo deseamos, podremos aplicar una segunda capa de alisado sobre la primera.


No es un trabajo complicado es mas bien de paciencia, espero os ayude y manos a la obra.

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